Salud reproductiva

Innovan con test casero contra cáncer de útero

El test hogareño detectó cuatro veces más casos de cáncer cervical y más del triple de casos de la condición precancerosa llamada neoplasia intraepitelial cervical, que puede tratarse para prevenir el desarrollo de la enfermedad
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Innovan con test casero contra cáncer de útero

Londres. Un test casero de cáncer de cuello de útero fue ampliamente aceptado en un ensayo en México, además de ser más efectivo para detectar signos tumorales tempranos, lo que podría ayudar a prevenir miles de casos de la enfermedad en las mujeres que no tienen acceso sencillo y regular al Papanicolau.

El test casero, que detecta el virus del papiloma humano (VPH) -responsable de gran parte de los casos de cáncer cervical o de cuello de útero-, fue ampliamente aceptado en un ensayo con 20 mil mujeres de México y fue más efectivo que el Pap tradicional para detectar signos tumorales tempranos.

La prueba que se empleó puede ser realizada por una mujer en su casa y la muestra luego es evaluada por un sistema automático.

Investigadores británicos que ayudaron a crear el test y dirigieron el ensayo indicaron que los resultados, publicados en la revista médica The Lancet, sugieren que el kit hogareño tiene el potencial de ayudar a miles de mujeres que viven en países donde el Pap es difícil o imposible de implementar.

The Lancet

Los test de Papanicolau o Pap son realizados por una enfermera o médico y controlados manualmente por un citólogo que emite un juicio luego de examinar una muestra bajo un microscopio, recordó Reuters en una nota del 2 de noviembre de 2011.

"A diferencia de muchas formas de enfermedad, podemos prevenir realmente el cáncer cervical, pero sólo si las mujeres tienen acceso a controles o si las niñas jóvenes son vacunadas contra el virus", indicó en un comunicado Attila Lorincz, profesor de epidemiología molecular de la University of London, quien trabajó en el ensayo del test hogareño.

En el estudio efectuado en México, casi la mitad de las 20 mil voluntarias se realizaron el test hogareño, mientras que la otra mitad asistió a clínicas para someterse a las pruebas de Papanicolau y colposcopía.

Los resultados mostraron que el test hogareño detectó cuatro veces más casos de cáncer cervical y más del triple de casos de la condición precancerosa llamada neoplasia intraepitelial cervical, que puede tratarse para prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Además, la aceptación de la prueba hogareña fue mayor que la del Pap, dijo Lorincz, lo que sugiere que las mujeres prefieren este tipo de control.

"Nuestros hallazgos muestran que las mujeres están contentas con realizarse el test y que es muy sensible en la detección de mujeres en riesgo de desarrollar cáncer", indicó.

El equipo de investigación señaló que la prueba aún tiene limitaciones, que serían resueltas con más estudios. Por ejemplo, suele producir más de los llamados "falsos positivos", es decir que detecta problemas en mujeres saludables, lo que suma cargas a los servicios de atención médica.

El cáncer de cérvix o cuello uterino es el segundo más común entre las mujeres en todo el mundo, con alrededor de 500 mil nuevos casos y unas 250 mil muertes anuales, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Prácticamente todos los cánceres cervicales están relacionados con el VPH, la infección viral más común del sistema reproductivo.

El cáncer de cuello de útero es más común y letal en los países donde las mujeres no tienen acceso a controles, lo que implica que los casos suelen detectarse demasiado tarde como para que el tratamiento funcione.

Un estudio de la Universidad de Washington reveló en septiembre que tanto los casos como las muertes por cáncer mamario y cervical están aumentando en muchos países, especialmente en las naciones más pobres donde las mujeres mueren a edades más jóvenes.

En los países desarrollados más ricos, los programas de control uterino llevan muchos años y, más recientemente, se han desarrollado campañas nacionales de inmunización para proteger a las niñas del VPH a través de las vacunas de Merck y GlaxoSmithKline.