Salud reproductiva

La placenta podría tener sus propias bacterias beneficiosas

Las bacterias en la placenta tienen el mayor parecido con las que normalmente residen en la boca de una persona, anotaron los investigadores. Esto podría significar que la salud oral de la madre es incluso más importante para la salud de su hijo que aún no ha nacido de lo que se pensaba.
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La placenta podría tener sus propias bacterias beneficiosas

La forma en que los recién nacidos reciben las colonias de bacterias beneficiosas que residen en todas las personas y que hacen que la vida humana sea posible ha sido un misterio.

Un nuevo estudio sugiere que la placenta, que hace mucho que se piensa que es un ambiente estéril, en realidad contiene una comunidad bacteriana (un "microbioma") pequeño pero diverso que podía desempeñar un papel crucial al preparar a los recién nacidos para la vida fuera del útero.

"Partimos de la hipótesis de que es la primera alimentación del microbioma del bebé", señaló la autora líder, la Dra. Kjersti Aagaard, profesora asociada de obstetricia y ginecología del Colegio de Medicina Baylor, en Houston.

"Las distintas bacterias que observamos en la placenta son las mismas bacterias que vemos en el bebé en la primera semana de vida", completó

Las bacterias en la placenta tienen el mayor parecido con las que normalmente residen en la boca de una persona, anotaron los investigadores.

Esto podría significar que la salud oral de la madre es incluso más importante para la salud de su hijo que aún no ha nacido de lo que se pensaba, señaló el Dr. Jacques Moritz, director de ginecología de Mount Sinai St. Luke's, en la ciudad de Nueva York.

"Posiblemente las personas que tienen la enfermedad de las encías tienen más bolsas de estas bacterias y recargan al cuerpo crónicamente de bacterias", planteó Moritz. "Esas bacterias podrían concentrarse en la placenta y provocar un parto prematuro", comentó.

La nueva investigación, que aparece en la edición del 21 de mayo de la revista Science Translational Medicine, encontró que las bacterias en la placenta difieren en los partos prematuros y en los normales.

Pero Aagaard anotó de inmediato que su estudio no establece una relación causal entre esas diferencias y el parto prematuro.

Los investigadores hallaron una comunidad bacteriana muy escasa en la placenta, mucho menos densa que las bacterias que habitan en los intestinos de una persona.

Aagaard sospecha que esas bacterias placentarias probablemente aporten al bebé las primeras "semillas" de microbios saludables, en contraposición con la teoría ampliamente aceptada de que los recién nacidos reciben su dosis inicial de bacterias de la vagina de la madre durante el parto.

Al examinar minuciosamente los tipos de bacterias hallados en la placenta, los investigadores concluyeron que tienen el mayor parecido como la comunidad bacteriana de la boca.

















Los autores del estudio creen que las bacterias de la boca llegan a la placenta a través del torrente sanguíneo, una hipótesis con la que Moritz está de acuerdo.

 

Fuente: Health News