Salud reproductiva

Pocos resultados a la promoción de que las mujeres alimenten a sus bebés con leche materna

De acuerdo con cifras de la Ssa, más de la mitad de los recién nacidos son alimentados con fórmulas lácteas y una cuarta parte de los menores toma leche en polvo, a pesar de que está contraindicado en el sector salud, lo cual es un problema grave en el país.
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Pocos resultados a la promoción de que las mujeres alimenten a sus bebés con leche materna

La leche materna exclusiva desde el nacimiento y hasta los seis meses de edad es el mejor alimento que puede recibir un bebé, pues lo protege de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias y desnutrición, las cuales ponen en riesgo su vida. Sin embargo, en México, a los tres días de vida, más de la mitad de los recién nacidos ya han sido alimentados con otros líquidos, además de que la industria incumple acuerdos de abstenerse de promover sus productos o regalarlos a las mujeres con hijos menores de seis meses.

De acuerdo con indicadores de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los bebés amamantados por su madre tienen de tres a cinco veces más probabilidad de vivir respecto de los niños que reciben sustitutos de leche materna. Asimismo, por cada mes de lactancia se acumula 4 por ciento más protección contra la obesidad.

Como parte de las actividades de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el 2 de agosto de 2011 se presentó la estrategia para su promoción entre las mujeres embarazadas. Mauricio Hernández Ávila, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, resaltó que únicamente dos de cada 10 bebés tienen en la leche materna su única fuente de alimentación, publicó el periódico La Jornada.

La Jornada

Gabriel Cortés Gallo, director adjunto de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, señaló que se trata de un problema grave, a pesar de estrategias como el Hospital Amigo del Niño y de la Madre, creado hace más de una década para fomentar el apego del recién nacido al seno materno.

El programa plantea el alojamiento conjunto para madre e hijo inmediatamente después del nacimiento, pero de nada ha servido. Las encuestas nacionales de Salud de 1999 y la realizada entre los afiliados al Seguro Médico para una Nueva Generación en 2009, arrojaron los mismos números: a los tres días de nacidos, más de la mitad de los bebés ya han ingerido otros líquidos como complemento de su alimentación, indicó Cortés Gallo.

Una cuarta parte de los menores toma leche en polvo, a pesar de que está contraindicado en el sector salud. Para cuando cumplen seis meses de edad, únicamente 10 por ciento de los bebés reciben lactancia materna.

Maki Esther Ortiz Domínguez, subsecretaria de Integración y Desarrollo del Sector Salud, señaló que las cifras revelan que de nada han servido los acuerdos firmados y ratificados con fabricantes de sucedáneos desde 1991. El más reciente se suscribió en septiembre de 2007 y se supone que la industria se debería abstener de promover sus productos o regalarlos a las mujeres con hijos menores de seis meses de edad.

Aunque la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es mantener la lactancia durante los primeros 23 meses de vida del niño, la realidad es que en este país la práctica es inexistente a los 18 meses.

La funcionaria informó que está  en estudio la creación de Centros de leche, con base en el modelo que se aplica en Brasil. El beneficio sería para los bebés que por alguna razón estén imposibilitados para recibir la leche de su mamá, sobre todo en zonas donde se registra el mayor rezago social y económico.

El programa Madres sanas para la lactancia materna, puesto en marcha ayer, tiene como meta principal que con la información y el acompañamiento suficientes, las mismas mujeres decidan alimentar a sus bebés.

Otra parte de la estrategia tiene que ver con abatir la muerte de cuna. Para ello se promueve que los bebés sean acostados boca arriba.