Salud reproductiva

Tratamiento experimental contra cáncer de mama aumenta la supervivencia

El T-DM1 presenta poca toxicidad y detiene la progresión de la enfermedad. Durante el congreso anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica fue presentado el estudio experimental T-DM1, desarrollado por la compañía biotecnológica Genentech, que tuvo resultados positivos en mujeres con cáncer de mama de tipo HER2-positivo.
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Tratamiento experimental contra cáncer de mama aumenta la supervivencia

Chicago. Durante un congreso médico realizado en esta ciudad del norte de Estados Unidos fue presentado un estudio experimental llamado T-DM1, contra el cáncer avanzado de mama, que permite aumentar el nivel de supervivencia.
El T-DM1, desarrollado por la compañía biotecnológica estadounidense Genentech -que forma parte de la farmacéutica suiza Roche-, ha conseguido un aumento de 3.2 meses de supervivencia “absoluta” sin progresión del cáncer.
Tras dos años de ensayo clínico, 65.4 por ciento de las pacientes que han sido tratados con el T-DM1 con la enfermedad en fase tres siguen vivas, frente a 47.5 por ciento del grupo que no recibió el tratamiento.
Todas las pacientes sufrían un cáncer de mama de tipo HER2-positivo, que hace que las células tumorales contengan una elevada cantidad de la proteína HER2, que convierte el tumor en muy agresivo. Este tipo de cáncer se da entre 15 y 20 por ciento de los casos.
“Para las pacientes con cáncer de mama con metástasis, este nuevo tratamiento representa una brecha” de esperanza, explicó a periodistas la doctora Kimberly Blackwell, profesora asociada de Medicina en el Centro sobre Cáncer de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, este), autor principal del estudio, durante el congreso anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO).
“Este tratamiento funciona y se ha comprobado que es claramente mejor que una terapia eficaz que ya está en el mercado para tratar los cánceres de mama HER2-positivo con metástasis”, añadió la doctora, en una nota de Afp (03/06/12).
“Como médico que trata a un gran número de pacientes con cáncer de mama, estoy contenta de ver que este tratamiento tiene muy poca toxicidad”, destacó Blackwell. “Las pacientes no pierden el pelo”, precisó.
Casi mil mujeres han participado en el ensayo clínico llamado EMILIA.