Abaten en Colombia a uno de los líderes de un grupo armado que opera en el norte del país
El presidente conservador Abelardo de la Espriella anunció el viernes que fue abatido en una operación policial un sujeto con el alias de “Bendito Menor”, uno de los cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, un grupo armado ilegal del norte del país.
“Se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país”, declaró De la Espriella desde Riohacha, capital del departamento de La Guajira, donde tiene influencia ese grupo.
“Le cayó la mano de hierro del Estado”, agregó De la Espriella mientras se exhibían cuatro cuerpos envueltos en bolsas blancas (una forma de mostrar los resultados de las operaciones que ha sido criticada por sectores opositores).
El mandatario aseguró que Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, era un “narcoterrorista” que azotaba la región norte de Colombia con delitos como “el narcotráfico, la extorsión y la presión a la población”.
Indicó que se trató de una “acción impecable” de la Policía Nacional y de un comando especial de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol.
El Ministerio de Defensa agregó en un comunicado que la inteligencia policial permitió ubicar a “Bendito Menor” en zona urbana de Riohacha.
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) surgieron tras la desmovilización de los grupos paramilitares a inicios de este siglo.
Las autoridades han asociado a la estructura con el narcotráfico, la intimidación a la población, las extorsiones, los secuestros y el tráfico transnacional de armas.
El Ministerio de Defensa indicó que “Bendito Menor” era el “máximo cabecilla” de una subestructura de las ACSN compuesta por aproximadamente 170 hombres armados.
Tras llegar al poder en agosto, De la Espriella puso fin a un proceso de negociación con las ACSN que había instalado en 2024 su predecesor, el progresista Gustavo Petro (2022-2026), para buscar que abandonaran las armas a cambio de beneficios jurídicos.
“Colombia estuvo mucho tiempo arrodillada ante el crimen; ahora es el crimen el que se va a arrodillar ante la fuerza legítima del Estado. Porque esta es la paz que se merece Colombia, no la paz que se negocia con los delincuentes”, recalcó De la Espriella en Riohacha rodeado de un fuerte esquema de seguridad que incluyó fuerzas especiales de la policía y escudos antibalas.
Apodado “El Tigre”, el presidente ha dado un giro a la política de seguridad dando alta prioridad a los operativos militares en contra de los máximos cabecillas de los grupos armados ilegales que operan en el país y que se disputan las rentas ilegales del narcotráfico y la minería ilegal.

