La Conmebol suspendió este lunes los partidos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana programados esta semana en Colombia, después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió buena parte del país y dejó, hasta el último corte disponible, al menos 111 personas fallecidas y 87 heridas.
A través de un comunicado, el organismo expresó su “más profunda solidaridad con el pueblo colombiano” y explicó que la decisión responde a la necesidad de preservar la seguridad de todos y mostrar respeto por las víctimas de la tragedia.
La medida afecta dos encuentros correspondientes a los torneos continentales más importantes de Sudamérica.
Tolima vs Independiente del Valle queda aplazado
El primer compromiso afectado es el duelo de octavos de final de la Copa Libertadores entre Deportes Tolima e Independiente del Valle.
El encuentro estaba programado para este martes 11 de agosto a las 19:30 horas locales, en el Estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué.
Conmebol determinó suspender temporalmente el partido mientras continúa la evaluación de las condiciones provocadas por el terremoto y avanzan las labores de emergencia en distintas regiones del país.
Santa Fe y River Plate tampoco jugarán
La Copa Sudamericana también sufrió modificaciones.
El encuentro entre Independiente Santa Fe y River Plate, previsto para el miércoles 12 de agosto a las 19:30 horas locales en el Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, quedó igualmente suspendido.
Por el momento, Conmebol no estableció nuevas fechas para ninguno de los dos compromisos.
El organismo adelantó que comunicará posteriormente la información correspondiente a la reprogramación una vez que existan condiciones adecuadas para disputar los encuentros.
Colombia enfrenta una emergencia nacional
El terremoto golpeó el occidente colombiano durante la mañana de este lunes y tuvo una magnitud de 7.4. Las autoridades reportaron daños en edificios, hospitales e infraestructura, además de personas atrapadas bajo los escombros.
El movimiento fue sentido en ciudades como Bogotá, Cali, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, además de zonas de países vecinos.
El Gobierno colombiano declaró una situación de emergencia nacional mientras los equipos de rescate continúan trabajando en las regiones más afectadas.
Ante ese panorama, el futbol continental pasa momentáneamente a segundo plano. Libertadores y Sudamericana deberán esperar mientras Colombia concentra sus esfuerzos en atender a las víctimas y dimensionar las consecuencias de una de las jornadas más difíciles de los últimos años.



