El crecimiento de la economía plateada está estrechamente vinculado con el aumento de la esperanza de vida y con una transformación en la manera de entender el envejecimiento. El reto es que los adultos mayores gocen de salud, autonomía, y calidad de vida.
Actualmente, 16.5 millones de mexicanos tienen 60 años o más, equivalentes al 12.4% de la población, y se estima que para 2040 serán cerca de 28 millones, equivalentes a uno de cada cinco habitantes, según el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Esta transformación demográfica plantea nuevas necesidades en materia de prevención, atención médica y servicios orientados a mantener una vida activa, saludable y disfrutable durante más tiempo.
La salud debe abordarse de manera integral; sin embargo, la salud sexual suele quedarse fuera de la conversación sobre el envejecimiento, por la percepción de que el interés o la actividad sexual disminuyen con la edad. De acuerdo con la sexóloga Raquel Wabe, de Boston Medical, clínicas especializadas en salud sexual masculina en México: “Envejecer no significa renunciar a una vida sexual plena y, ante cambios en la longevidad, conviene pensar mejor cómo vamos a vivir una vida más larga con una función sexual activa. Vale la pena ‘actualizar’ la relación de pareja con una sexualidad renovada, apoyada con los recursos médicos con los que contamos hoy y enriquecida con recursos sexológicos que ayuden a hablar de un tema que por años ha sido tabú”.
La edad media de pacientes diagnosticados con disfunción eréctil en Boston Medical es de 64 años, según una muestra integrada por 9,072 pacientes atendidos, entre 2021 y 2026. Lo anterior, refleja la importancia de considerar la salud sexual de los adultos mayores ante un panorama en el que perseguimos una mayor longevidad.
“Desde 1997, en Boston Medical hemos visto cómo ha cambiado la conversación sobre la salud sexual masculina en México. Hoy más hombres hablan del tema y buscan ayuda cuando notan que algo no va bien. Abrir el diálogo con los profesionales promueve una comunicación sexual asertiva en la pareja, relaja al hombre y lo impulsa a seguir disfrutando de su sexualidad, incluso en la tercera edad.”, comenta la sexóloga Raquel Wabe.
La disfunción eréctil puede estar relacionada con distintas condiciones de salud que también son propias del avance de la edad, como obesidad, hipertensión y diabetes, pero también con factores de salud emocional. En la misma muestra, 9 de cada 10 hombres que se atendieron en Boston Medical reportaron que la disfunción eréctil tiene un impacto negativo en su salud emocional.
“Durante mucho tiempo, la disfunción eréctil se abordó como un padecimiento aislado del resto del cuerpo. Sin embargo, desde hace mucho tiempo en Boston Medical lo tratamos como parte de la salud integral tanto física como emocional de la vida de los pacientes. Por ello, una alteración en la función sexual puede ser una oportunidad para revisar de manera más amplia el estado de salud del paciente”, señaló la sexóloga Raquel Wabe.
5 señales de alerta de cambios en la función sexual en hombres mayores de 60 años:
1. Dificultad persistente para lograr o mantener la erección.
2. Disminución marcada del deseo sexual.
3. Ausencia de erecciones matutinas o espontáneas.
4. Erecciones dolorosas
5. Cambios repentinos en el desempeño sexual.
5 recomendaciones para mantener una vida sexual saludable después de los 60 años:
1. Realizar actividad física regularmente.
2. Evitar el cigarro y el consumo excesivo de alcohol.
3. Mantener comunicación abierta con la pareja.
4. Realizar chequeos médicos periódicos.
5. Mantener controladas patologías de base como la diabetes, hipertensión y colesterol.
El envejecimiento saludable requiere una revisión integral que considere tanto la salud física, como la emocional. Además de atender las señales de alerta y seguir estos consejos, lo recomendable es acudir a un médico que pueda realizar un diagnóstico detallado sobre el estado de salud sexual para crear un programa personalizado de acuerdo con las necesidades particulares.


