El Louvre reabre la Galería Apolo sin sus joyas y con los murales como protagonistas del lugar del robo
La Galería de Apolo del Museo del Louvre, famosa por el robo que sufrió hace nueve meses, reabrirá al público este miércoles sin las Joyas de la Corona ni el resto de objetos preciosos que se exhibían en ese lugar hasta el robo.
Además de las joyas, la galería era, por sí misma, uno de los espacios más emblemáticos del palacio que alberga al museo, por la decoración mural pintada y esculpida en sus paredes y techos.
Según confirmó este martes a EFE un portavoz de la institución, la reapertura se realizará con una nueva configuración museográfica en la que las colecciones y objetos de valor han sido retirados para devolver todo el protagonismo a la sala.
La decisión llega nueve meses después del robo de varias Joyas de la Corona ocurrido en octubre de 2025, un suceso que llevó al cierre del espacio y a replantear la exposición de estas piezas históricas.
Las Joyas de la Corona “esperan” nuevo espacio
El diario Le Parisien adelantó el lunes que las joyas que estaban en la sala pero no fueron robadas serán trasladadas en el futuro a un nuevo espacio de máxima seguridad sin ventanas dentro del museo.
Según explicó al periódico el presidente del Louvre, Christophe Leribault, el objetivo es crear una sala específica que garantice mejores condiciones de seguridad y conservación para estas piezas.
Las Joyas de la Corona no volverán a exhibirse hasta que el nuevo espacio esté terminado, y entre ellas figura la corona de la emperatriz Eugenia, que resultó dañada durante el robo y aún está siendo restaurada por especialistas.
Mientras tanto, la Galería de Apolo recuperará su función original como gran galería ceremonial del antiguo palacio real, permitiendo a los visitantes contemplar las pinturas y decoraciones realizadas por Charles Le Brun y otros artistas de los siglos XVII y XIX.
Vista de la ventana por la que entraron los ladrones hace nueve meses.


