Entrevista: Europa necesita a empresas chinas para innovar y reforzar competitividad, según académico español
MADRID, 13 may (Xinhua) — Con el auge internacional de las empresas chinas y su creciente capacidad tecnológica, Europa necesita a las compañías del país asiático para impulsar la innovación y acelerar su modernización industrial, aunque al mismo tiempo debe reforzar su propia competitividad frente a su expansión en el mercado, afirmó el profesor de derecho mercantil Pablo Sanz.
El docente de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), expresó en entrevista exclusiva con Xinhua que “las empresas chinas ya no compiten solo en precio, sino también en calidad, tecnología e innovación”.
Sanz destacó que firmas como Xiaomi, Huawei, BYD, Shein o Temu han alcanzado posiciones de liderazgo internacional en sectores como el vehículo eléctrico, las baterías, las energías renovables o el comercio digital.
El entrevistado destacó que grupos industriales como CATL (Contemporary Amperex Technology Co.) han apostado por una integración vertical de la cadena de valor que les permite ganar eficiencia y acelerar el desarrollo tecnológico, enfoque que “demuestra un liderazgo y una innovación con estrategias disruptivas”.
A su juicio, España y Europa necesitan a las marcas chinas para “acelerar su innovación, aunque al mismo tiempo deben reforzar su capacidad competitiva y saber competir en el mercado internacional”.
En el ámbito de los vehículos eléctricos, el especialista refirió que “las marcas chinas ya compiten con Tesla en el mercado europeo y norteamericano”, al señalar que inversiones de grupos como Chery en España reflejan el interés creciente de las compañías chinas por consolidar una presencia industrial y comercial estable en el mercado europeo.
Según Sanz, ese proceso obliga a las empresas europeas a “mejorar sus estándares de calidad, acelerar sus procesos de innovación y avanzar hacia una mayor eficiencia industrial”.
Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de promover estándares recíprocos en ámbitos tecnológicos, medioambientales y laborales.
Más allá de la competencia comercial, el experto destacó el papel de las empresas chinas en sectores vinculados a la transición energética, que ilustró con la reducción de costos en tecnologías verdes y baterías que ha contribuido a acelerar procesos de electrificación y descarbonización en numerosos países.
En cuanto a la construcción de marcas, Sanz señaló que las empresas chinas han evolucionado hacia modelos centrados en servicios, plataformas y confianza del consumidor, y “una marca representa confianza”.
La adaptación al mercado europeo ha sido otro elemento clave en este proceso, según explicó el entrevistado.
Expuso que tras una primera etapa marcada por una presencia más limitada en servicios posventa, “muchas empresas chinas han reforzado sus servicios posventa y prestan mayor atención a las necesidades específicas de los mercados locales”.
A juicio del experto, uno de los principales retos para Europa y China será avanzar hacia estándares tecnológicos, medioambientales y laborales más convergentes, con el fin de reducir asimetrías regulatorias en un mercado global altamente integrado.


