España desmantela una de las mayores redes de tráfico de personas que operaba en el Mediterráneo
La policía española ha desarticulado lo que ha calificado como una de las mayores redes de tráfico de personas que operaba en el Mediterráneo, de la que se cree que ha introducido a más de 2 mil migrantes en el país, según informaron las autoridades este viernes.
“La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado con éxito una de las redes delictivas transnacionales más complejas, activas y peligrosas detectadas hasta la fecha en el Mediterráneo”, afirmó la Guardia Civil española.
La operación se produce en un momento en que la migración y la trata de personas han vuelto a ocupar un primer plano en España y en toda Europa, tras una avalancha masiva en la frontera del enclave español de Ceuta la semana pasada, en la que 72 mil personas entraron en la ciudad.
Según el comunicado, la red utilizaba lanchas de alta velocidad para transportar drogas sintéticas desde España a Argelia con el fin de distribuirlas por el norte de África, donde existe una elevada demanda de drogas como la MDMA (también conocida como éxtasis).
En el viaje de vuelta, traficaba con migrantes hacia la costa sureste de España y la isla de Ibiza.
La policía cree que el grupo —que recurría a una violencia extrema para proteger sus embarcaciones— llevó a cabo al menos 64 operaciones de tráfico y generó unos beneficios de 24 millones de euros (27 millones de dólares).
Aunque el número de migrantes irregulares que llegaron a España por mar se redujo un 31% entre enero y julio, esto se debió en gran medida a una caída del 60% en las llegadas a las Islas Canarias, según datos del Ministerio del Interior.
Por el contrario, la migración irregular hacia la España peninsular y las Islas Baleares aumentó un 22% y un 10%, respectivamente, durante el mismo periodo, ya que los traficantes cambiaron sus rutas pasando por Argelia.
Durante la investigación, llevada a cabo en colaboración con Europol y las fuerzas policiales de Francia, Portugal y Polonia, las autoridades incautaron 18 embarcaciones de alta velocidad y detuvieron a 77 personas en España y a una en Argelia.
La red cobraba hasta 12 mil euros (unos 13 mil 863 dólares) por migrante y transportaba hasta 50 personas en una sola travesía, según el comunicado.
Las travesías marítimas eran extremadamente peligrosas, según la Guardia Civil, ya que los migrantes viajaban en embarcaciones abarrotadas a gran velocidad y, a menudo, en mares agitados, sin luces y, en la mayoría de los casos, sin chalecos salvavidas.
“En ocasiones, incluso se ataba a los ocupantes para evitar que cayeran por la borda durante la travesía”, señaló la policía, añadiendo que la organización ejercía niveles extraordinarios de violencia contra sus propios miembros y los migrantes, así como contra las fuerzas policiales.



