SAO PAULO, 29 may (Xinhua) — La actividad económica brasileña mostró señales de recuperación en el primer trimestre de 2026, impulsada por el avance de la construcción civil y de la industria extractiva, informó hoy viernes la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), considerada la entidad empresarial más influyente de Brasil.
La evaluación fue divulgada luego de que el Gobierno brasileño diera a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1,1 por ciento en el primer trimestre de 2026 frente a los tres meses anteriores, resultado alineado con las previsiones del mercado y de la propia FIESP.
Según la entidad, la economía brasileña “ganó tracción” al inicio del año, con crecimiento en los tres grandes sectores de actividad: agropecuario, industria y servicios.
La Fiesp destacó que la industria general avanzó 1,0 por ciento en el trimestre, impulsada principalmente por la industria extractiva, que registró expansión de 3,6 por ciento y acumuló siete trimestres consecutivos de crecimiento, así como por la construcción civil, que avanzó 2,9 por ciento favorecida por programas oficiales de vivienda e infraestructura.
La entidad empresarial señaló, sin embargo, que la industria de transformación permaneció prácticamente estancada, con una leve variación positiva de 0,1 por ciento, afectada por las elevadas tasas de interés, las restricciones crediticias y el aumento de costos.
Por el lado de la demanda, el consumo de las familias creció 1,0 por ciento y las inversiones aumentaron 3,5 por ciento en el trimestre.
La Fiesp indicó que el mercado laboral fue uno de los principales motores de la actividad económica, con aumento real de 5,5 por ciento en los ingresos y expansión de 7,1 por ciento en la masa salarial durante el primer trimestre.
También señaló que medidas adoptadas por el Gobierno federal, como la ampliación de la exención del impuesto a la renta y la liberación de recursos del Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio (FGTS) para los empleados activos, ayudaron a sostener el consumo pese al elevado endeudamiento de las familias.
Para el resto de 2026, la federación prevé una desaceleración gradual de la economía brasileña debido a la política monetaria restrictiva, los altos costos financieros y las incertidumbres internacionales.
Mantuvo la previsión de crecimiento de 1,9 por ciento tanto para el PIB brasileño como para la industria general en el conjunto del año 2026, tras la expansión de 2,3 por ciento registrada por la economía del país en 2025.
