BOGOTÁ, 5 jun (Xinhua) — El Gobierno de Colombia, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, manifestó el viernes el rechazo a las recientes intervenciones extranjeras en las elecciones presidenciales del país.
El Ejecutivo “expresa su profunda preocupación y rechaza cualquier manifestación de apoyo, presión o intervención externa que pretenda interferir en el desarrollo del proceso electoral de la República de Colombia”, se indicó en un comunicado de la Cancillería.
Asimismo, subrayó que reafirma su pleno compromiso con los principios del derecho internacional, especialmente los consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, y los valores democráticos que orientan las relaciones internacionales.
El Gobierno aseguró que las decisiones sobre el futuro político de Colombia competen exclusivamente al pueblo colombiano mediante su derecho al voto libre.
“Cualquier pronunciamiento o acción de actores extranjeros orientado a favorecer o perjudicar candidaturas, partidos o proyectos políticos constituye una inadmisible injerencia en el devenir democrático que ha signado la historia de Colombia”, advirtió.
El comunicado fue emitido dos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, manifestara en su red Truth Social el total respaldo al candidato derechista Abelardo de la Espriella.
De la Espriella agradeció el respaldo de Trump y solicitó que Estados Unidos vigile de cerca el desarrollo de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia ante la presunta amenaza de fraude.
“La legitimidad de los resultados electorales depende exclusivamente de la voluntad expresada por los ciudadanos colombianos en el marco de las instituciones democráticas establecidas por la Constitución y la ley”, reza el comunicado.
“El Gobierno de Colombia exhorta a todos los actores internacionales a obrar con prudencia y responsabilidad en el marco del desarrollo de las elecciones presidenciales en curso”, añade.
Para el Ejecutivo, esta prudencia va en concordancia con los principios de autodeterminación de los pueblos y la promoción de relaciones amistosas entre las naciones exige abstenerse de cualquier conducta que pueda interpretarse como una intervención en procesos políticos internos.

