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(Multimedia) El Niño alcanza niveles históricos de calentamiento y eleva los riesgos climáticos en Brasil

RÍO DE JANEIRO, 3 nov (Xinhua) — El fenómeno climático El Niño de 2026 alcanzó nuevos máximos históricos de calentamiento en el océano Pacífico, con posibles repercusiones sobre los patrones de lluvias y temperaturas en Brasil, donde las autoridades meteorológicas prevén un escenario de mayor riesgo de sequías en el norte y de precipitaciones intensas en el sur, informaron este martes fuentes oficiales.

Según datos divulgados por el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet), la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 registró en octubre una anomalía positiva de 2,47 grados Celsius respecto al promedio histórico, el valor más elevado para ese mes y un indicador de que el fenómeno alcanzó una intensidad muy fuerte.

En la región Niño 3, que ejerce una influencia importante sobre el clima de América del Sur, la anomalía mensual llegó a 3,56 grados Celsius.

Los registros semanales también mostraron valores excepcionales. En la última semana de octubre, la anomalía en la región Niño 3 alcanzó 3,7 grados Celsius, estableciendo un nuevo récord de la serie histórica iniciada en 1981 y superando la marca anterior de 3,6 grados registrada en diciembre de 1982.

El calentamiento en la región Niño 1+2, situada frente a las costas de Perú y Ecuador, alcanzó 4,6 grados Celsius, igualando el máximo de la serie semanal registrado en junio de 1983.

En Brasil, los efectos del fenómeno generan especial preocupación por sus posibles consecuencias sobre la agricultura, los recursos hídricos, los ecosistemas y la población de distintas regiones.

El quinto boletín del Panel El Niño 2026, elaborado conjuntamente por el Inmet, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), la Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento Básico (ANA) y otros organismos federales, proyecta para el período comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027 precipitaciones superiores a los niveles normales en toda la región sur y en partes del sudeste y centro-oeste del país.

Este escenario eleva el riesgo de inundaciones y crecidas de ríos, particularmente en estados como Rio Grande do Sul y Santa Catarina, donde las lluvias intensas ya provocaron episodios de inundaciones durante septiembre y octubre.

En contraste, gran parte de la región norte y algunas áreas del nordeste podrían registrar precipitaciones inferiores a los promedios históricos, aumentando los riesgos de sequía, escasez de agua e incendios forestales.

Los organismos meteorológicos también prevén temperaturas superiores a los niveles normales en prácticamente todo el territorio brasileño, especialmente en el norte, mientras que Rio Grande do Sul presenta una tendencia a temperaturas inferiores a la media.

El comportamiento del fenómeno resulta especialmente relevante para Brasil debido a las diferencias climáticas entre sus regiones. Mientras que en el sur El Niño suele favorecer las precipitaciones, en el norte y el nordeste puede reducir las lluvias, con consecuencias para la producción agropecuaria, los niveles de los ríos y el abastecimiento de agua.

En la Amazonia, la disminución de las precipitaciones puede agravar las condiciones de sequía y favorecer la propagación de incendios forestales, mientras que en el sur las lluvias excesivas pueden afectar los cultivos, la infraestructura y las comunidades situadas en áreas vulnerables.

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