(Multimedia) Enfoque de China: Iniciativa comunitaria china para dejar de fumar lleva el apoyo a puerta de casa
SHENZHEN, 4 jun (Xinhua) — Un aviso parpadea en la pantalla de la computadora de la doctora comunitaria Fang Baolian cuando el señor Chen, de 68 años, llega para hacerse un chequeo de salud gratuito en un centro de salud comunitario en Shenzhen, en la provincia meridional china de Guangdong.
“¿Fuma? ¿Está considerando dejar de fumar dentro del próximo mes? ¿Le gustaría que lo remitieran a una clínica para dejar de fumar?”, son algunas de las preguntas que recibe el paciente.
Chen, quien consumía aproximadamente una cajetilla de cigarrillos cada dos días, admitió que había pensado en dejarlo, pero que le faltaba determinación para hacerlo por su propia cuenta. En cuestión de minutos, sus datos fueron ingresados en un sistema digital de gestión para cesación del tabaquismo, poniendo en marcha un plan personalizado y un proceso de apoyo y seguimiento.
La experiencia de Chen forma parte de los servicios comunitarios de Shenzhen para dejar de fumar, donde los residentes de 15 años o más son evaluados sobre sus hábitos de tabaquismo durante su primera consulta y, si están dispuestos a dejarlo, son inscritos en programas de apoyo personalizados.
Los médicos realizan evaluaciones de seguimiento al séptimo día, así como al primer, sexto y duodécimo mes luego de que el paciente inicia el intento de dejar de fumar, monitoreando el progreso del abandono del hábito, así como indicadores como la función pulmonar y los niveles de monóxido de carbono exhalado.
Más de 1.000 centros de salud comunitarios en todo Shenzhen han instalado este módulo de intervención. Hasta el momento, el sistema ha ayudado a los médicos a evaluar el historial de tabaquismo en más de 13 millones de primeras consultas y a brindar servicios de cesación a más de 10.000 fumadores.
Iniciativas comunitarias similares están cobrando fuerza en toda China. Desde visitas de seguimiento periódicas y pruebas de monóxido de carbono hasta el apoyo de médicos familiares, grupos de asesoramiento en línea y programas de incentivos, varias ciudades, entre ellas Shijiazhuang, en el norte de China, y Suzhou, Wuhu y Taicang, todas en el este del país, están experimentando con diversos enfoques para ayudar a los fumadores a dejar el hábito.
Los servicios de base comunitaria hacen que el apoyo profesional sea mucho más accesible, y los programas de seguimiento estandarizados ayudan a reducir el riesgo de recaídas y a mejorar las tasas de éxito, señaló Li Min, experta del Departamento de Medicina Pulmonar y Cuidados Críticos y la Clínica de Cesación del Tabaquismo del Hospital Torácico de Beijing, afiliado a la Universidad Médica Capital.
Según Li, los programas comunitarios son particularmente valiosos porque pueden llegar a fumadores que tal vez nunca buscarían ayuda en clínicas especializadas en dejar de fumar.
“Incluso una breve conversación de dos o tres minutos con un médico comunitario puede generar conciencia en los fumadores que aún no están listos para dejarlo y animarlos a reducir el consumo de tabaco”, afirmó Li.
Más allá de los servicios para dejar de fumar, se organizan regularmente inspecciones comunitarias, campañas de sensibilización pública y conferencias educativas para promover estilos de vida libres de humo y resaltar los riesgos que el consumo de tabaco representa para la salud.
China ha intensificado sus esfuerzos de control del tabaco desde que implementó el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco en 2006, introduciendo medidas que van desde la prohibición de la publicidad y el aumento de los impuestos al tabaco hasta regulaciones para espacios libres de humo en lugares públicos.
Como parte de la iniciativa “China saludable”, el país tiene como objetivo reducir al 20 por ciento la tasa de tabaquismo entre las personas de 15 años o más para 2030 y extender la cobertura de las regulaciones de espacios libres de humo al 80 por ciento de la población.
Hasta la fecha, más de 250 ciudades en todo el país han adoptado regulaciones locales de control del tabaco. Los datos oficiales muestran que la tasa nacional de tabaquismo entre las personas de 15 años o más cayó del 28,1 por ciento en 2010 al 23,2 por ciento en 2024.
Varias ciudades importantes ya han alcanzado la meta de 2030 antes de lo previsto. Las tasas de tabaquismo en adultos han disminuido al 18,6 por ciento en Shanghai, al 17,4 por ciento en Shenzhen y al 19,2 por ciento en Beijing.
En vísperas del Día Mundial sin Tabaco, que se celebró el 31 de mayo, la oficina del representante de la OMS en China otorgó el Premio del Día Mundial sin Tabaco 2026 al Gobierno municipal de Shenzhen, en reconocimiento a los logros integrales de la ciudad en el control del tabaquismo y la promoción de un entorno libre de humo.
A pesar de estos avances, los expertos indican que el desafío sigue siendo significativo.
Aunque la tasa de tabaquismo en China ha seguido disminuyendo en los últimos años, el ritmo de mejora se ha desacelerado, apuntó Li. “Desde 2022, la tasa ha disminuido en menos de un punto porcentual, en comparación con una caída de casi cinco puntos porcentuales entre 2010 y 2024”, explicó la doctora.
La conciencia pública representa otro reto. Xiao Dan, presidenta de la Asociación de Control del Tabaco de Beijing, comentó que sigue siendo limitado entre muchos residentes comunitarios el conocimiento sobre las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, los daños del humo de segunda mano y los métodos de cesación basados en evidencias.
También persisten ideas erróneas, como la creencia de que la ventilación puede eliminar el daño causado por el humo o que los cigarrillos electrónicos son menos dañinos que los tradicionales.
De cara al futuro, China planea expandir las iniciativas de campus libres de humo y estandarizar aún más los servicios de cesación del tabaquismo en 2026, reveló He Qinghua, vicepresidente ejecutivo y secretario general de la Asociación de Control del Tabaco para la Salud de China.
Las autoridades están trabajando para integrar una gama más amplia de recursos de cesación, tales como intervenciones clínicas, líneas telefónicas de ayuda, terapias de medicina tradicional china y herramientas digitales, con el fin de hacer que el proceso de dejar de fumar sea más accesible y efectivo, destacó He. ■

