(Multimedia) Entrevista: Economista brasileño destaca a China como motor de estabilidad y crecimiento global
RÍO DE JANEIRO, 18 jul (Xinhua) — Los resultados de la economía china en el primer semestre del año han sido relevantes y han demostrado un desempeño que ha servido como un “ancla de estabilidad” para el desarrollo global, afirmó el economista brasileño Pedro Paulo Zahlut.
El PIB chino creció un 4,7 por ciento interanual en los primeros seis meses de 2026, un período en el que China generó una producción de unos 69,57 billones de yuanes (cerca de 10,25 billones de dólares), según datos publicados esta semana por el Buró Nacional de Estadísticas del país.
En entrevista con Xinhua, Zahlut subrayó que dichos resultados son fruto de una combinación de factores.
A su decir, la estabilidad del empleo y la solidez de la producción industrial garantizan un piso de sustentación, al tiempo que los “nuevos motores de crecimiento”, como la manufactura avanzada y la economía digital, ya representaron más del 40 por ciento de la expansión económica en este semestre.
“Esto muestra una resiliencia dinámica, no estática”, recalcó, e indicó el papel de la innovación tecnológica como uno de los pilares de este nuevo ciclo de crecimiento.
Para el economista brasileño, el primer semestre de 2026 fue testigo de lo que calificó como un “crecimiento explosivo” en materia de la inteligencia artificial.
Los modelos de gran escala alcanzaron nuevos niveles de rendimiento, con volúmenes diarios de tokens que llegaron a billones, y la inteligencia incorporada inició su aplicación comercial a gran escala, ilustró el especialista.
El también profesor del Instituto de Economía de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp) destacó que, en un escenario de ascenso del unilateralismo y el proteccionismo, China ha seguido el camino opuesto.
El mantenimiento de su estatus como segunda mayor importadora del mundo durante 17 años consecutivos, junto con políticas concretas como el arancel cero para 53 países africanos con los que mantiene relaciones diplomáticas, fue señalado por el economista como un movimiento estratégico y virtuoso.
Zahlut reiteró que, mientras Estados Unidos alimenta tensiones geopolíticas e impone presiones económicas unilaterales, el desempeño económico estable de China ha servido como un “ancla de estabilidad” para el desarrollo global.
El académico también llamó la atención sobre la importancia de que Brasil trabaje activamente con China para integrarse mejor en las cadenas industriales globales y avanzar en proyectos conjuntos en las áreas de energía limpia, movilidad eléctrica e industrias de baterías de litio, además de acelerar mecanismos como la liquidación en monedas locales y la conectividad digital.
“Algunos productos brasileños de alta calidad, como cafés especiales, frutas nativas y productos alimenticios regionales, están ganando gradualmente espacio en el mercado chino”, observó.
Subrayó que China ha sido el principal socio comercial de Brasil durante varios años consecutivos. En 2024, el país asiático representó el 28 por ciento de las exportaciones totales brasileñas.
El comercio con China, ahondó, ayuda a Brasil a mantener la estabilidad de su balanza de pagos y un alto nivel de reservas internacionales, y fue un factor crucial para que el país sudamericano se viera relativamente poco afectado por la crisis financiera global de 2008.
El economista declaró que los lazos económicos de China con Brasil y el Sur Global se están volviendo cada vez más estrechos.
“Una economía china estable inyecta la confianza que tanto necesitan los mercados globales y apoya la prosperidad general”, concluyó.



