(Multimedia) Entrevista: Sancionar al presidente de Cuba viola el derecho internacional, advierte académico cubano
LA HABANA, 9 jun (Xinhua) — Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, constituyen un acto de extraterritorialidad y una violación flagrante del derecho internacional, afirmó el académico cubano Yosmany Fernández Pacheco.
El pasado 4 de junio, el Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció la inclusión del jefe de Estado cubano, y otros individuos y entidades, en una lista de sancionados.
En entrevista con Xinhua, el profesor de la Universidad de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” (ISRI) manifestó que la medida contra Díaz-Canel carece de legitimidad y fundamento legal.
“Sancionar unilateralmente al presidente de la República es un acto de extraterritorialidad de la legislación doméstica estadounidense, lo cual constituye una violación flagrante del derecho internacional consuetudinario”, afirmó el experto.
Consideró que Washington intenta erigirse en un “tribunal global” por encima de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y aplicar castigos personales contra líderes de Estados soberanos.
Según el docente, la Administración estadounidense atenta contra los principios de inmunidad y respeto que amparan a los jefes de Estado en ejercicio, de acuerdo con las normas diplomáticas y el derecho internacional.
A su juicio, con estas nuevas sanciones Washington transmite un mensaje de “profunda frustración y desesperación”.
El académico cubano aseguró que la Casa Blanca recurre a la hostilidad personal y a formas de guerra política no convencional porque, tras más de seis décadas de una “política fallida de asfixia económica” contra Cuba, “no tiene resultados ni argumentos que mostrar”.
El mensaje detrás de las sanciones estadounidenses contra el presidente cubano puede interpretarse como una retórica agresiva destinada a justificar un mayor endurecimiento del cerco contra la isla caribeña, pero no como una amenaza militar creíble, ya que Cuba no representa ningún peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, subrayó.
El profesor recordó además las advertencias formuladas por la Cancillería cubana sobre la utilización de diversos pretextos por parte de Washington para mantener vigente su política de presión y promover un cambio de sistema político en la isla.
También consideró que Estados Unidos demuestra un abierto desprecio a la voluntad de la comunidad internacional al sancionar al presidente cubano mientras continúa ignorando, desde hace más de tres décadas, las resoluciones aprobadas por amplia mayoría en la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo impuesto a Cuba.
No obstante, estimó que la política estadounidense contra Cuba produce un “efecto rebote”, al evidenciar ante la comunidad internacional el incumplimiento por parte de Washington de normas y principios ampliamente reconocidos.
“La postura de Cuba ha sido siempre clara: estamos dispuestos a mantener un diálogo civilizado, respetuoso y recíproco, pero jamás negociaremos nuestro sistema político ni nuestra soberanía”, argumentó el académico cubano al referirse a la voluntad de la parte estadounidense de imponer sus objetivos de dominación política sobre Cuba.
De cara al futuro, el académico prevé que Estados Unidos intentará endurecer “el asedio financiero” contra la isla, intensificar las presiones sobre terceros países que mantengan vínculos comerciales con Cuba y reforzar la “guerra cibernética” y las campañas de subversión política y desestabilización interna.
A su juicio, el principal impacto de las sanciones estadounidenses recae sobre la población cubana, al constituir un obstáculo adicional para el desarrollo económico del país.
“La consecuencia directa es el daño humanitario y la afectación al desarrollo económico de nuestro pueblo, ya que el bloqueo sigue siendo el principal freno a nuestro crecimiento”, señaló.
La política estadounidense hacia Cuba se ha endurecido desde comienzos de 2026 con la firma de órdenes ejecutivas que establecieron un bloqueo petrolero de facto y ampliaron las sanciones económicas contra entidades e individuos cubanos.
Para Fernández Pacheco, el “margen de maniobra” de La Habana ante la política estadounidense de sanciones es “amplio” y basado en la “resiliencia histórica” y una estrategia geopolítica inteligente.
En ese sentido, destacó los esfuerzos de Cuba por fortalecer su inserción en espacios como los BRICS y otros mecanismos multilaterales, así como por profundizar sus relaciones con países como China, Rusia y las naciones emergentes.

