(Multimedia) Especial: Chile celebra por primera vez vendimia en casco histórico de Santiago
SANTIAGO, 18 may (Xinhua) — Como en el campo, pero en el casco histórico de la ciudad, Santiago de Chile celebró una tradicional vendimia con más de 30 viñas y miles de asistentes que degustaron uno de los productos estrella del país sudamericano que luce en las mesas del mundo.
“Vendimia Lastarria” se realizó entre el pasado viernes 15 y domingo 17 de mayo por primera vez en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), el establecimiento cultural más importante de la capital chilena.
El director de contenido de la “Vendimia Lastarria”, Patricio Canobra, explicó a Xinhua que la vendimia es el tiempo de cosecha y el comienzo del proceso del vino “pero en las tradiciones del campo, donde están las parras”.
“A ese tiempo solidario de trabajo para empezar a producir el vino desde la cosecha se le llama vendimia y es en el campo una fiesta porque siempre los vecinos viñateros se ayudan entre ellos para hacer estas cosechas”, profundizó.
Canobra destacó que se “apoderaron de la fiesta del vino, del tiempo de fiesta, de la reunión por el vino”, pero en un barrio patrimonial, histórico, en el casco histórico de Santiago.
Detalló que participaron unas 30 viñas de unos 11 valles distintos “lo cual es muy importante de comprender, porque depende del valle las características del vino”.
“El vino es un pilar fundamental del ejercicio de este país. Entonces no tiene mucho sentido que esté ocurriendo en todas partes menos en este lugar”, reflexionó.
Uno de esos valles es el Maule, en la zona centro-sur de Chile, donde el ingeniero agrónomo y viñatero Mauricio Vega tiene la “Viña Capellano”, en la comuna de Cauquenes.
“Esta viña ya lleva 20 años, trabajé para viñas importantes en el país, después me independicé, me fui a Cauquenes, donde el campo lo transformé en uno totalmente sustentable, con energías renovables, con ovejas para control de pasto y me especialicé en buscar o rescatar vinos patrimoniales como la cepa País o los vinos dulces como la mistela”, comentó a Xinhua.
Vega afirmó que lo hace “con bases patrimoniales”, y repite con orgullo que la etimología de esta palabra proviene del latín y significa “la herencia de nuestros padres”.
A su vez, recordó que la cepa País, con la que trabaja en su campo, es la misma variedad que le trajeron los españoles al colonizador de Chile Pedro de Valdivia hace unos 500 años, quien pidió víveres y vides para realizar liturgias católicas en el país sudamericano.
“En Cauquenes tenemos un reservorio infinito, hay una vid de 1890. Tenemos un clima en Cauquenes ideal, totalmente ideal”, dijo.
Vega sirve con ahínco las degustaciones de sus vinos a los visitantes, quienes comentaron a Xinhua que el favorito fue la cepa Merlot, una variedad que el viñatero invitó a beberla no solamente con la charcutería clásica, sino con sushi y otras combinaciones menos tradicionales.
Por su parte, la representante de la “Viña Lacre Rojo” Carolina Riffo, parte de las empresas vitivinícolas que participaron en la “Vendimia Lastarria”, apuntó que el nombre de esta viña es porque antiguamente lacraban las botellas, es decir las sellaban con cera derretida.
Originarios de San Javier, a unos 280 kilómetros al sur de la capital en la región del Maule, destaca por sus cepas dulces que, según explicó Riffo, son las de cosechas tardías, como Moscatel, País o Torontel.
“El vino dulce está bien cotizado hoy en día. Ha causado bastante sensación; es bien aromático, superfrutal, no tiene azúcar añadida, son vinos artesanales”, comentó a Xinhua.
Según datos de inicios de mayo del gremio Vinos de Chile, 19 millones de copas de vino chileno se consumen al día en el mundo, a su vez que el 70 por ciento de este brebaje que produce el país sudamericano se exporta.

