LA HABANA, 2 jun (Xinhua) — El Gobierno de Cuba denunció hoy martes que las recientes sanciones de Estados Unidos contra el Grupo de Administración Empresarial (GAE), una entidad económica militar, forman parte de un plan para aislar a la nación caribeña, imposibilitar su sostenibilidad y desacreditar sus instituciones.
“El fin deliberado es aislar al país de manera diplomática, comercial, financiera y energética; imposibilitar la sostenibilidad de la nación; condicionar el diálogo y evaluar variantes de agresión militar”, difundió el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en un comunicado.
“Necesitan construir y consolidar una narrativa de descrédito reputacional contra todas las instituciones que constituyen el sostén de nuestro proyecto social”, agregó.
El GAE constituye un sistema de empresas cubanas operado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias y fue sancionado el 1 de mayo pasado, mediante la orden ejecutiva 14404 firmada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
De acuerdo con el Gobierno de Cuba, el GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano, sino una respuesta articulada de “probada eficiencia” frente al bloqueo impuesto por Estados Unidos.
“El GAE no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos. Es, por el contrario, uno de los tantos ejemplos que a lo largo de nuestro camino nos ha permitido resistir la agresión permanente del gobierno de Estados Unidos”, defendió el Gobierno de la nación caribeña.
El texto señaló que el grupo ha prestado “incontables servicios” al país insular, con aportes materiales y financieros en la construcción de miles de viviendas y otras obras sociales, inversiones en termoeléctricas, escuelas e instituciones sanitarias, así como “la manera en que se sostuvo la economía cubana” durante la pandemia de coronavirus.
Aseguró que sus actividades “han sido informadas sistemáticamente a la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno y, en todos los casos, objeto del máximo control y fiscalización de las autoridades y mecanismos competentes”.
La declaración denunció que el Gobierno de Estados Unidos actúa con premeditación, en el “afán por construir pretextos para desacreditar a la Revolución cubana, su liderazgo histórico, los dirigentes” para confundir al pueblo cubano y a la opinión pública internacional.
