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(Multimedia) Observatorio económico: Economía de la cultura y los museos cobra fuerza en China

BEIJING, 5 ago (Xinhua) — Desde productos culturales inspirados en reliquias arqueológicas hasta experiencias inmersivas, la economía vinculada a los museos en China está experimentando un notable auge este verano. Cada vez más instituciones culturales dejan de ser simples espacios de exhibición para convertirse en nuevos impulsores del consumo cultural.

La exposición “En lo alto del árbol del mundo: Antiguas civilizaciones americanas”, inaugurada en julio en el Museo de Shanghai y abierta al público hasta noviembre de 2027, es un ejemplo representativo de esta tendencia. La muestra reúne cerca de 3.000 piezas arqueológicas de antiguas civilizaciones de Mesoamérica y los Andes, y ha despertado un gran interés entre el público chino.

La visitante Wang Shuling, de 36 años, viajó especialmente en tren de alta velocidad desde la provincia de Jiangsu hasta Shanghai para visitar la exposición. “Para la mayoría de las personas resulta difícil viajar hasta países de América Latina para conocer de cerca sus antiguas civilizaciones. El Museo de Shanghai ha presentado una imagen integral de estas culturas, lo que constituye una oportunidad sumamente valiosa”, comentó.

Antes de abandonar la exposición, Wang se sentó bajo el enorme árbol del mundo instalado en la sala y escribió cinco páginas de apuntes sobre su experiencia.

Al mismo tiempo, los productos culturales derivados de la exposición también han despertado un gran entusiasmo entre los visitantes.

Uno de los artículos más populares es una serie inspirada en la Cabeza Colosal Olmeca Número 4, descubierta en San Lorenzo, en el estado mexicano de Veracruz. La colección recrea, con un enfoque contemporáneo, cómo podría haber sido el resto del cuerpo de esta emblemática escultura prehispánica.

“Queríamos conectar una civilización milenaria con la vida contemporánea, preservando el valor cultural de la exposición y, al mismo tiempo, respondiendo a la creatividad y la búsqueda de singularidad de los jóvenes actuales”, explicó Feng Fan, director de diseño de KYUN Exhibition Ltd.

La serie se comercializa en forma de cajas sorpresa con seis diseños diferentes, lo que despierta la curiosidad de los consumidores por descubrir la postura y el color del calzado de cada figura.

Según Feng, el creciente interés por el consumo cultural y la mejora del nivel de conocimiento estético del público han elevado las expectativas de los visitantes. Solo la fase de desarrollo de prototipos requirió cerca de dos meses, y algunos diseños fueron modificados hasta ocho veces antes de entrar en producción, con el fin de garantizar que el producto final reflejara plenamente la idea original.

La innovación también se extiende a la experiencia de visita. Dentro del museo, el público puede utilizar tecnologías de realidad virtual para adentrarse en el mundo de los mayas o sobrevolar Machu Picchu.

Las experiencias inmersivas permiten comprender las antiguas civilizaciones de manera más intuitiva y enriquecen la visita, señaló Lu Dinggang, director general de Neon China (Beijing) CO., Ltd.

“Con una integración cada vez más profunda entre la cultura y el turismo, las exposiciones pueden ofrecer a los visitantes un nuevo destino turístico e inspirarlos a viajar siguiendo el recorrido de los museos”, afirmó el empresario.

Visitantes posan para fotografías en el Museo de Shanghai en la Plaza del Pueblo, en Shanghai, en el este de China, el 29 de julio de 2026. (Xinhua/Chen Haoming)

Lin Minghua, profesor asociado de Sociología de la Universidad de Xiangtan, señaló que los visitantes ya no se conforman con recorridos superficiales, sino que buscan experiencias culturales con mayor valor educativo. A través de la exploración de civilizaciones extranjeras y la comparación entre culturas, amplían su visión global y profundizan en el intercambio cultural.

También en Shanghai, la exposición de arte sobre los tesoros nacionales de Mawangdui está atrayendo a visitantes, quienes tienen la oportunidad de “encontrarse” con la civilización de la dinastía Han de China de hace más de 2.000 años.

La exposición, la más grande celebrada fuera de Hunan, provincia donde fueron halladas las reliquias culturales de Mawangdui, reúne cientos de piezas de gran valor, entre ellas pinturas de seda en forma de “T” y un tocador rectangular de laca de doble capa decorado con pintura.

La muestra recibe diariamente a miles de visitantes, entre ellos familias que participan en actividades educativas, personas mayores y numerosos turistas extranjeros.

Manoa Ramamonjison, una joven procedente de Madagascar, contó que sentía mucha curiosidad por saber por qué la pintura tenía precisamente forma de “T”, y luego descubrió que la estructura de la pieza está estrechamente relacionada con la visión del universo y de la vida que tenían las personas de aquella época.

En 2008, China puso en marcha la política de entrada gratuita a los museos públicos, reduciendo considerablemente los costos de acceso y permitiendo que más personas disfrutaran de los servicios culturales.

En la actualidad, las autoridades continúan optimizando las medidas de acceso. Para los museos y espacios culturales con capacidad suficiente para garantizar la seguridad y gestionar el flujo de visitantes, se elimina en principio la obligación de realizar reservas previas. En aquellos casos donde sea necesario mantener este sistema, se solicita simplificar los procedimientos, facilitar los canales de reserva y reducir los tiempos de espera.

Estas medidas han ampliado la participación del público en la vida cultural y sentaron una base más amplia para el desarrollo del consumo cultural.

Con el aumento de la demanda de experiencias culturales de mayor calidad, los museos chinos están ofreciendo opciones más diversas de consumo cultural, como productos culturales y creativos, experiencias inmersivas, visitas nocturnas, exposiciones digitales y colaboraciones interdisciplinarias, explicó Lin.

Durante el día, Wang Shuling recorrió la exposición de antiguas reliquias americanas y, por la noche, participó en una actividad especial relacionada con un programa de variedades chino, lo que enriqueció aún más su experiencia durante dos jornadas consecutivas.

Tras grabar contenidos en México, Perú y Argentina, los participantes del programa llegaron al Museo de Shanghai para reencontrarse con los tesoros de las civilizaciones americanas. La difusión audiovisual se ha convertido en un factor que impulsa el consumo cultural y turístico durante las vacaciones de verano.

El dinamismo del sector se refleja de forma evidente en los datos de consumo. Desde su apertura, la exposición sobre las antiguas civilizaciones americanas ha recibido más de 100.000 visitantes, mientras que las ventas de productos culturales inspirados en estas civilizaciones ya superan los 10 millones de yuanes, según datos del Museo de Shanghai.

Según un informe de la plataforma de viajes Qunar, los museos vinculados a sectores específicos, como el Museo de la Cerveza Tsingtao en Qingdao, también registraron un notable incremento de popularidad durante las vacaciones de verano.

En julio, China publicó su primer plan quinquenal (2026-2030) dedicado exclusivamente a la ampliación del consumo. El documento propone mejorar la calidad y eficiencia de los servicios culturales públicos mediante medidas como la ampliación de horarios de apertura de museos y espacios culturales, así como la implementación de horarios flexibles para facilitar las visitas. También plantea impulsar nuevas formas de consumo de contenidos digitales y desarrollar más productos culturales y museísticos digitales de alta calidad.

Estas medidas, según los expertos, contribuirán a elevar la calidad de los servicios culturales públicos y facilitarán experiencias culturales y turísticas más enriquecedoras para visitantes nacionales e internacionales.

Shang Zhengpeng, de 12 años, visitó la exposición junto con su padre y quedó profundamente atraído por las misteriosas civilizaciones americanas. “Parecía que viajaba en el tiempo para presenciar cómo los antiguos habitantes de América crearon sus civilizaciones. Espero poder visitar algún día México y conocer directamente sus sitios arqueológicos”, comentó. ■

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