HAIKOU, 5 oct (Xinhua) — Hainan, la provincia más meridional de China, tiene mucho más para ofrecer que playas y cocoteros.
Durante las primeras vacaciones con motivo de la fiesta del Día Nacional chino que se realizan en el Puerto de Libre Comercio de Hainan desde cuando se iniciaron las operaciones aduaneras especiales en toda la isla, esta ha brindado a los viajeros nacionales y extranjeros una diversa variedad de alternativas, desde compras exentas de impuestos y gastronomía local hasta barrios históricos, así como el característico estilo de vida de las comunidades pesqueras.
En la ciudad de Sanya, un renombrado balneario costero, el Complejo Comercial Internacional Libre de Impuestos de Sanya ha atraído un flujo constante de visitantes a lo largo de la temporada vacacional en curso. Este extenso espacio pone a disposición de sus clientes una gran selección de marcas internacionales, precios atrayentes cobijados por la exención tributaria y cómodos servicios de recogida.
“El centro comercial es enorme y agradable”, expresó Alina, una turista rusa. “Hay muchas marcas internacionales y los precios son buenos. Me encanta hacer compras aquí”.
Alina, quien visita China por primera vez, comentó que ha gozado de su viaje por Hainan, donde el paisaje tropical de la costa se complementa con una experiencia de compras de clase mundial.
Un número cada vez mayor de visitantes extranjeros, como ella, ha sido observado en los principales centros comerciales libres de impuestos de la provincia insular, desde cuando el pasado mes de noviembre esta amplió el acceso a las compras bajo tal modalidad a los turistas internacionales.
Para los nacionales, adquirir artículos de este modo ha sido por mucho tiempo una actividad bien acogida en cualquier itinerario por la isla.
Li Tian, proveniente de la provincia central de Henan, adquirió perfumes y cosméticos en su visita.
“Para mí, las compras libres de impuestos son algo imprescindible cada vez que visito Hainan. Los precios son llamativos y la amplia variedad de productos satisface en un solo lugar mis necesidades”, afirmó.
Ahora bien, el atractivo se prolonga más allá de los lujosos centros comerciales. En toda Hainan, calles antiguas, barrios tradicionales y puertos pesqueros invitan a tomarse un respiro y descubrir una faceta diferente del lugar, arraigada en la historia local y la cotidianidad.
En la calle antigua Qilou, ubicada en Haikou, la capital provincial, edificios con arcadas centenarias bordean las vías históricas donde los turistas deambulan por callejones estrechos, prueban aperitivos locales y se sumergen en el ambiente.
Una casa de té local se aprecia llena de clientes durante la festividad del Día Nacional. “Vine aquí para aproximarme al estilo de vida local. Es un sitio animado y con una sensación muy auténtica”, destacó un turista apellidado Xu, procedente de la provincia oriental de Zhejiang.
En el puerto de Xincun, en el distrito autónomo de la etnia li de Lingshui, cientos de balsas pesqueras tanka se alinean en las aguas azules, formando una singular “aldea sobre el mar”. Lanchas de transporte llevan a los visitantes de un lado a otro, lo cual les permite tener una mirada cercana a la cultura tradicional y al modo de vida del pueblo tanka.
Los tanka, o habitantes de embarcaciones, son aquellos que habitualmente han vivido en sampanes y se ganan la vida pescando en aguas próximas al litoral. Por generaciones, han desarrollado una cultura distintiva.
“Nunca antes había visto un grupo tan grande de balsas pesqueras, ni tampoco había comido en una. La experiencia de hoy es verdaderamente excepcional”, relató Gao Chen, un turista de Beijing que disfrutó por primera vez de una comida a base de mariscos en uno de estos barcos flotantes.
En el día, los viajeros que llegan a la zona participan en divertidas actividades, como pasear por la playa y buscar conchas, además de pescar con caña y recolectar mariscos frescos. Al caer la noche, el mercado nocturno de Xincun cobra vida con multitudes bulliciosas, mientras la gente se reúne alrededor de puestos donde se sirven alimentos marinos a la parrilla, frutas tropicales y aperitivos locales.
La isla de Xidao, en Sanya, que alberga un pueblo pesquero con más de 400 años de historia, proporciona otra perspectiva de la habitual vida costera isleña. Los visitantes pueden explorar sus sinuosas callejuelas a pie o alquilar patinetas eléctricas para desplazarse.
“Recorrer la aldea en bicicleta me hace sentir totalmente relajado y a gusto”, manifestó un turista de apellido Zhang, de la provincia de Hebei, en el norte de China.
Hainan se encuentra a la cabeza de una campaña nacional mayor realizada con el fin de mejorar la oferta en materia de turismo. El más reciente plan quinquenal para el desarrollo turístico, aprobado por el Consejo de Estado y publicado en julio, aboga por fomentar nuevos motores de crecimiento en este sector y enriquecer las opciones de experiencias de alta calidad.
El Puerto de Libre Comercio de Hainan puso en marcha oficialmente en diciembre del año pasado las operaciones aduaneras especiales en toda la isla. Según lo planificado, China apunta a convertir a la provincia en un destino turístico y de consumo con influencia global para 2035.■
