HOHHOT, 23 oct (Xinhua) — Conocida por sus praderas y su actividad agropecuaria, la región china de Mongolia Interior se está convirtiendo en un nuevo polo de la industria de la computación.
En menos de dos años, la potencia de cómputo total de la región se ha triplicado. En un centro de computación en la nube en Ulanqab, el gélido aire del exterior enfría los equipos de forma natural durante casi 10 meses al año.
Asimismo, vastas áreas están dedicadas a apoyar proyectos de computación, algunos de los cuales superan los 660.000 metros cuadrados y alcanzan una escala de gigavatios.
En una base de potencia de cómputo, las energías eólica y solar, junto con la red eléctrica general, sustentan el funcionamiento de las salas de servidores las 24 horas del día.
La región también aprovecha su proximidad a la región Beijing-Tianjin-Hebei, lo que posibilita una latencia de red inferior a 5 milisegundos.
En la primera mitad de 2026, de las 30 principales empresas privadas de computación de China, 20 ya tenían presencia en Mongolia Interior, con inversiones superiores a los 200.000 millones de yuanes.
Al aprovechar las oportunidades de la era digital, Mongolia Interior explora un nuevo camino de desarrollo impulsado por la computación y la innovación.■