TIANJIN, 7 sep (Xinhua) — Con unas gafas de realidad mixta, el creador de contenido ugandés Kaziro Grace Mukisa se encontró recorriendo las antiguas calles de Beijing, donde las figuras virtuales de la antigua mitología china, contenidas en el “Clásico de las montañas y los mares”, parecían emerger de las páginas del libro e integrarse al mundo real que lo rodeaba.
Extendió la mano repetidamente para ajustar su visión e interactuar con las imágenes digitales que flotaban frente a él.
“Se podían ver personajes animados apareciendo junto a escenas de la vida real. Fue muy vívido e inmersivo”, comentó Mukisa en la Exposición de Industrias de Cultura y Turismo de China 2026, celebrada en la municipalidad de Tianjin, en el norte del país, que concluyó el domingo.
En la exposición, la tecnología ofreció al público nuevas formas de conectar con la cultura china.
Durante los cuatro días del evento, los asistentes disfrutaron de una amplia gama de experiencias turísticas innovadoras. Los robots humanoides actuaron en el escenario, un caballo robótico caminó con paso firme por un sendero de montaña simulado, y un robot chef preparó comida. Los visitantes también pudieron sumergirse en expresiones de la artesanía tradicional china, como las pinturas de Año Nuevo, la elaboración de porcelana y la decoración interior de frascos de rapé.
Amila, un guía turístico de Sri Lanka, se sintió cautivado por una autocaravana o carro-casa, en exhibición durante la feria. Tras entrar y examinar detenidamente su espacio y equipamiento, reconoció que el vehículo le había resultado novedoso y le ofrecía muchas más posibilidades para viajar.
Amila, quien ha visitado China en numerosas ocasiones a lo largo de las últimas dos décadas, afirmó haber presenciado mejoras en los servicios y la infraestructura para el turismo.
“China posee un rico patrimonio histórico y cultural, así como diversos paisajes naturales. Me encanta visitar los museos en diferentes lugares y explorar los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad”, dijo y añadió que servicios como la reserva de entradas en línea, el acceso a lugares mediante reconocimiento facial y las audioguías inteligentes, han facilitado los recorridos.
En Tianjin, algunos visitantes extranjeros buscan alternativas que van más allá de las atracciones más conocidas de la ciudad, y optan por hospedarse en las casas de familia ubicadas en las montañas, o pasear por los barrios locales.
Tuane van der Merwe, de Sudáfrica, estuvo recientemente en el distrito de Jizhou de la ciudad con sus padres, y decidió alojarse en una de esas casas, en lugar de ir a los destinos urbanos más populares. Rodeados de la naturaleza, tuvieron la oportunidad de contemplar la Gran Muralla desde su alojamiento.
“Aquí, la ciudad y la naturaleza se fusionan”, expresó Tuane van der Merwe. “Es simplemente maravilloso”.
Otro bloguero de viajes, Billy, exploró los barrios de Tianjin y dejó en un segundo plano los monumentos más famosos para centrarse en las escenas cotidianas del lugar: las cafeterías con aromas matutinos al desayuno, la gente paseando a las orillas del río Haihe, y las conversaciones que resonaban cerca de los puentes al atardecer.
Para él, estos momentos cotidianos revelaron otra faceta de la ciudad.
Este tipo de experiencias surgen cada vez más, a medida que el turismo receptivo en China continúa creciendo. Un estudio reciente sobre impacto económico, realizado por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, mostró que el gasto de los visitantes internacionales en el país alcanzó los 135.000 millones de dólares en 2025, un 10,5 por ciento más interanual, superando la tasa de crecimiento promedio mundial, situada en 3,2 por ciento.
Asimismo, la flexibilización de las políticas de entrada ha brindado más opciones a los viajeros internacionales. Desde que China optimizó sus políticas de tránsito sin visa, en diciembre de 2024, las medidas dirigidas a facilitar el ingreso de turistas han seguido surtiendo efecto. Según datos de la Administración Nacional de Inmigración, el país registró 22,91 millones de visitas de extranjeros en el primer semestre de este año, lo que indica un aumento del 20,4 por ciento interanual. De estas, el 77,7 por ciento se cumplieron bajo políticas de entrada exenta de visa.
Olesia Razumnaia, directora general de la agencia de viajes Sunmar, de Rusia, explicó que los turistas procedentes del exterior están pasando cada vez más de simplemente ir a las atracciones, a vivir la cultura y la cotidianidad locales, con un mayor interés en emprender viajes inmersivos y experienciales.
China está respondiendo, al desarrollar productos turísticos más diversificados. El plan de desarrollo turístico del país para el XV Plan Quinquenal (2026-2030) contempla la creación de productos turísticos temáticos que incluyan gastronomía, artesanía tradicional, historia y cultura, experiencias tecnológicas, bienestar, viajes de estudio, festivales y compras.
“El turismo no solo es un puente para el intercambio cultural y el acercamiento entre los pueblos, sino también una ventana importante para presentar una China verdadera y multidimensional”, destacó Wang Wei, vicepresidente de la Asociación China de Servicios Turísticos y vicepresidente sénior de Grupo Trip.com.
Richard Matuzevich, gerente principal del Departamento de Enlace Externo de la Federación Mundial de las Ciudades Turísticas, señaló que la diversidad de experiencias turísticas chinas permite a los visitantes descubrir una imagen más completa y moderna del país.
“Una primera visita sirve para conocer China. Una segunda visita, sirve para vivirla”, concluyó. ■
