Presiones de EE. UU. contra Cuba son parte del diseño de nuevo orden internacional de improbable sostenibilidad, denuncia vicecanciller
LA HABANA, 3 jul (Xinhua) — Las presiones diplomáticas ejercidas por la Administración Trump sobre otras naciones para perjudicar a Cuba forman parte de “un nuevo orden internacional de improbable sostenibilidad”, denunció el vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío.
Washington “ha estado presionando a Gobiernos de varias partes del mundo para que pongan fin a programas bilaterales con Cuba de atención médica. El efecto ha sido privar a muchas comunidades de acceso a servicios de salud”, escribió Fernández de Cossío en Facebook.
A inicios de este año, autoridades de Guatemala, Honduras, Jamaica y Guyana finalizaron los acuerdos de cooperación médica con Cuba.
El viceministro de Exteriores señaló que la Casa Blanca ahora presiona a otros Gobiernos para que modifiquen su posición histórica contra el bloqueo económico, comercial y financiero en la ONU y rechacen debatir sobre el tema.
La Casa Blanca ya presiona con éxito a Gobiernos y actores internacionales “para que acaten la prohibición emitida en Washington de exportar combustibles a Cuba”, añadió, en alusión a una orden ejecutiva firmada el pasado enero por el presidente estadounidense, Donald Trump, que impuso sanciones a los países que comercien combustibles con la nación caribeña.
Autoridades cubanas han denunciado en varias ocasiones el cerco energético impuesto por Estados Unidos como un acto genocida y un castigo colectivo, que genera largos apagones diarios, falta de transporte y trabas a la actividad económica en la isla.
Cuba, que depende de manera mayoritaria de la importación de petróleo, en los últimos seis meses solo ha recibido al buque ruso Anatoly Kolodkin, con unas 100.000 toneladas de crudo.
Cuba requiere cada mes de unos ocho buques de combustible para operar con normalidad, de acuerdo con fuentes oficiales.




