Un poderoso tifón se dirigía el viernes hacia la costa este de China, la más reciente de una serie de tormentas mortales que ya han cobrado 50 vidas esta semana en otras dos partes del país.
En un principio se tenía previsto que el tifón “Bavi”, que registra vientos máximos sostenidos de 162 kilómetros por hora, pasara al norte de Taiwán, llevando fuertes lluvias a la isla de 23 millones de habitantes desde la noche del viernes hasta el sábado.
Las escuelas permanecieron cerradas el viernes en Taipei, la capital de la isla, y en puertos del norte de Taiwán los barcos pesqueros han sido amarrados muy juntos. Muchos vuelos a Japón, Hong Kong y otros destinos han sido cancelados hasta el sábado, aunque algunos seguían programados, informó la Agencia Central de Noticias de Taiwán.
La actual trayectoria del tifón hacia el noroeste lo llevaría sobre algunas islas japonesas remotas antes de pasar al norte de Taiwán el sábado. Se pronostica que toque tierra la noche de ese día al sur de Shanghai, cerca de la frontera entre las provincias de Fujian y Zhejiang.
Más de 17 mil personas han sido evacuadas en Zhejiang y 170 mil rescatistas fueron puestos en alerta, informó la agencia oficial de noticias Xinhua. Fujian ha suspendido algunas rutas de transbordadores debido a los fuertes vientos y el mar agitado, y pidió a los barcos pesqueros que regresen a puerto.
“Bavi” se ha debilitado desde la intensidad de supertifón que tuvo previamente en la semana, cuando llevó vientos violentos a Saipán y otros territorios de Estados Unidos en el Pacífico.
En el sur de China, las autoridades anunciaron el jueves que 39 personas habían muerto en inundaciones provocadas por la tormenta tropical Maysak, que empapó durante días partes de la región de Guangxi con lluvias récord.
Las lluvias provocaron el desbordamiento de algunos embalses, incluida la dramática ruptura parcial de una presa en Hengzhou, que inundó una amplia zona con agua lodosa y de fuerte corriente. Las inundaciones dejaron a personas varadas durante días en los segundos pisos y en plantas superiores de edificios, muchas sin electricidad, hasta que los rescatistas pudieron llegar a ellas.
Otras 11 personas murieron en el centro de China cuando fuertes tormentas eléctricas y tornados causaron estragos en la provincia de Hubei el lunes por la noche.
Por separado, un deslizamiento de tierra dejó 21 trabajadores forestales muertos el martes en la provincia de Gansu, en el oeste de China, en un desastre que no estuvo relacionado con las tormentas.

