BEIJING, hace 10 (Xinhua) — En un fresco día de otoño en Beijing, un cielo azul despejado se extendía sobre la capital china mientras los dirigentes mundiales se daban cita para la Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, siglas en inglés) de 2014.
El cielo de color celeste sobre Beijing pronto se dio a conocer como el “azul APEC”, aunque algunos lo consideraron un fenómeno efímero, limitado al período de la reunión.
Durante el banquete de bienvenida, el presidente chino, Xi Jinping, apuntó directamente a estas dudas, expresando su esperanza y determinación de que “con esfuerzos constantes, el ‘azul APEC’ haya llegado para quedarse”.
El presidente de China, Xi Jinping, preside la 22ª Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, siglas en inglés) en el Centro Internacional de Convenciones del Lago Yanqi, en las afueras norte de Beijing, la capital china, el 11 de noviembre de 2014. (Xinhua/Lan Hongguang)
Más de una década después, la promesa de Xi se ha cumplido mediante acciones concretas.
Los resultados son visibles en el aire. Entre 2013 y 2025, la concentración promedio de material particulado 2,5 (PM2,5) en Beijing disminuyó un 69,8 por ciento. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha encomiado los logros por parte de la capital china en la mejora de la calidad del aire como el “milagro de Beijing”.
La historia del “azul APEC” refleja un valor preciado transmitido de generación en generación por el pueblo chino: las promesas deben cumplirse con hechos. Esta filosofía también ha guiado los esfuerzos de China para forjar conexiones más sólidas con el mundo.
“Quien tiene credibilidad conecta el mundo”, citó en una ocasión Xi un dicho del libro “El Guanzi”, una colección de antiguos escritos chinos, para subrayar la importancia de que las palabras se corresponden con los hechos.
Cada otoño, las luces del Centro Nacional de Exposiciones y Convenciones de Shanghai, en el este de China, iluminan un encuentro global donde productos, tecnologías e ideas convergen en esta vibrante metrópolis.
En la I Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE) en 2018, Xi hizo una promesa clara: “La CIIE, que se celebrará anualmente, se caracterizará por su buen desempeño, resultados fructíferos y éxito constantes en los años venideros”.
Ocho años después, la CIIE se ha convertido en una plataforma mundial de primer orden para el comercio, la inversión y los intercambios culturales, conectando a empresas, innovadores y consumidores de todo el mundo.
Imagen del 10 de noviembre de 2025 de Jinbao, la mascota de la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), en la plaza sur del Centro Nacional de Exposiciones y Convenciones de Shanghai, la sede principal de la VIII CIIE, en la ciudad oriental china de Shanghai. (Xinhua/Wang Xiang)
La exposición, la primera del mundo a nivel nacional dedicada a las importaciones, refleja vívidamente el compromiso de Xi con la apertura de alto nivel de China.
Más allá de la CIIE, este compromiso se ha puesto en práctica a través de concretas, desde el lanzamiento de operaciones aduaneras especiales en el Puerto de Libre Comercio de Hainan, para toda esta isla del sur de China, hasta la ampliación de las políticas de tránsito y entrada sin visado.
En un mundo que se enfrenta a una creciente incertidumbre y fragmentación, dichas acciones transmiten un mensaje claro: China seguirá abriendo todavía más sus puertas al mundo.
El compromiso de Xi de cumplir sus promesas también se refleja en las asociaciones a largo plazo basadas en el desarrollo compartido.
Hace más de medio siglo, ingenieros chinos viajaron a África Oriental para ayudar en la construcción del ferrocarril Tanzania-Zambia, un proyecto emblemático que se expande por toda la región.
Imagen del 10 de diciembre de 2024 de una escultura erigida en honor a los chinos fallecidos durante la construcción del ferrocarril Tanzania-Zambia (Tazara), en el Parque Memorial del Tazara ubicado en el distrito de Chongwe, en el este de Lusaka, Zambia. (Xinhua/Peng Lijun)
En marzo de 2013, en el cementerio de expertos chinos ubicado en Dar es Salaam, Tanzania, Xi rindió homenaje a quienes sacrificaron sus vidas durante la construcción del ferrocarril, e hizo un llamamiento a ambos países para valorar la profunda amistad entre China y África.
Dos años después, al conversar con el entonces presidente zambiano Edgar Lungu, Xi reafirmó que China colaboraría con Zambia y Tanzania en la operación del ferrocarril para “promover el desarrollo y la prosperidad de la región a lo largo de la línea férrea”.
En septiembre de 2024, Xi, junto con los presidentes Samia Suluhu Hassan, de Tanzania, y Hakainde Hichilema, de Zambia, presentaron en Beijing la firma de un memorando de entendimiento sobre el proyecto de revitalización del ferrocarril. Y, en noviembre de 2025, se llevó a cabo la ceremonia de inicio de las obras en Zambia.
Se espera que, una vez modernizado, el ferrocarril mejore significativamente la conectividad regional, con una capacidad de carga anual que aumentará hasta los 2,4 millones de toneladas al menos, mientras que la reducción del tiempo en transporte será de casi dos tercios.
“China nos ayudó a construir el ferrocarril en el pasado y ahora nos está ayudando a mejorarlo y modernizarlo. China siempre ha cumplido su palabra”, dijo Solomon Mwakasanga, de 74 años, quien ingresó al servicio ferroviario en 1970 como empleado y se jubiló en 2005 siendo jefe de estación.
En toda África, China se esfuerza por convertir sus promesas en avances, impulsando la modernización del continente.
Desde la plena implementación del trato arancelario cero para los 53 países africanos que tienen relaciones diplomáticas con China, hasta avanzar en los proyectos de bienestar público denominados “pequeños pero hermosos”, como los talleres Luban y la tecnología Juncao, la cooperación de China con África se centra cada vez más en brindar beneficios tangibles.
Como señaló Paul Frimpong, director ejecutivo del Centro África-China de Política y Asesoría, un think tank radicado en Ghana, “China siempre será el socio más confiable de África en su camino hacia la modernización”.
Cumplir una promesa en tiempos de crisis es fundamental. Cuando la pandemia de COVID-19 se expande por todo el mundo, Xi recordó la firme determinación de China de fortalecer la cooperación internacional como gran país responsable.
China fue el primer país en proponer las vacunas contra la COVID-19 como un bien público mundial y trabajó con las naciones en desarrollo para producirlas localmente, movilizando recursos para ayudar a cerrar la “brecha de inmunidad” global.
El compromiso de Xi de cumplir sus promesas también se evidencia en los esfuerzos sostenidos de China a lo largo de los años por construir un futuro mejor para todos.
En septiembre de 2020, el presidente chino anunció que su país se esforzaría por alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060.
Imagen tomada con un dron el 22 de septiembre de 2025 de una estación eléctrica fotovoltaica y líneas de transmisión en la prefectura autónoma mongola de Bayingolin, en la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China. (Xinhua/Jiang Wenyao)
En los últimos años, China ha dado pasos firmes para convertir esta visión en acción. El país ha construido el sistema de energía renovable más grande del mundo y desarrollado la cadena industrial de energía limpia más completa, al tiempo que continúa mejorando la eficiencia energética y acelerando la transición verde a nivel mundial.
“China tiene fama de cumplir lo que promete”, afirmó el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell.
El liderazgo que ha demostrado China, y sus contribuciones para impulsar el avance tecnológico y apoyar a los países en el desarrollo del Sur Global, pueden motivar a otras naciones a redoblar sus esfuerzos, agregó.
Como dijo Xi, “los chinos nos otorga suma importancia a cumplir nuestras promesas. Haremos todo lo necesario para honrar nuestro compromiso”.



