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(Multimedia) Ampliación: Japón debe reflexionar profundamente sobre sus crímenes históricos y adoptar medidas concretas para romper con el militarismo, señala portavoz chino

BEIJING, 19 may (Xinhua) — La parte japonesa debe reflexionar profundamente sobre sus crímenes históricos, adoptar medidas concretas para romper con el militarismo y seguir verdaderamente un camino de desarrollo pacífico, afirmó hoy martes un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.

“Distorsionar la historia y encubrir los delitos no es forma de ganarse la tolerancia y la confianza”, señaló el portavoz Guo Jiakun en una conferencia de prensa regular.

El vocero hizo las declaraciones al responder una pregunta relacionada. Este año se conmemora el 80° aniversario del inicio de los Juicios de Tokio y el 80° aniversario de la conclusión de los Juicios de Núremberg. Japón y Alemania son beligerantes derrotados de la Segunda Guerra Mundial, pero difieren enormemente en la implementación del veredicto del juicio, en el arrepentimiento por los crímenes de guerra y la educación pública. Alemania lanzó recientemente una herramienta en línea de búsqueda sobre la historia nazi que ya ha sido visitada varios millones de veces, generando un nuevo debate social sobre la reflexión en torno a los crímenes nazis. Sin embargo, en Japón proliferan las voces que niegan o incluso intentan revertir los resultados de los Juicios de Tokio. Algunos japoneses lamentan que probablemente sean los últimos que aún recuerdan los Juicios de Tokio.

Guo señaló que, frente a la justicia, hay quienes realmente se han arrepentido, han pedido disculpas públicamente, han responsabilizado plenamente a los fascistas, han lanzado una educación nacional contra el nazismo, han formado un sistema legal que prohíbe la propaganda nazi y castiga severamente cualquier negación de la historia, y así se han ganado el respeto del mundo.

No obstante, el Gobierno japonés ha estado rehuyendo el veredicto de la justicia y de la historia, incluyendo dejar de lado la Declaración de Murayama y la Declaración de Kono que expresan arrepentimiento y disculpas por la agresión colonial de Japón, indicó el vocero, y agregó que el Gobierno japonés incluso alienta a las fuerzas de derecha a encubrir los crímenes de guerra con el fin de desafiar el fallo de los Juicios de Tokio y revertir el veredicto sobre la historia de agresión de Japón.

Añadió que, ochenta años después de su derrota, Japón aún no ha eliminado completamente la perniciosa influencia del militarismo que sigue acechando a la sociedad japonesa, así como al Gobierno. En cambio, los criminales de guerra de Clase A que lanzaron la guerra de agresión son venerados en el santuario de guerra Yasukuni, al que muchos primeros ministros y funcionarios japoneses rinden tributo y envían ofrendas rituales o donaciones monetarias. Hasta el día de hoy, los libros de texto escolares en Japón no presentan su historia de agresión tal como fue, ni buscan establecer una mentalidad de “nunca más a la guerra”. En su lugar, retratan a Japón como una “víctima” e inculcan una visión errónea de la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Esto claramente constituye un desafío a los resultados de la Segunda Guerra Mundial y al orden internacional de posguerra, dijo el portavoz.

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