(Multimedia) Tribunal de apelación de EEUU bloquea proyecto de Trump de 400 millones de dólares para salón de baile en la Casa Blanca
WASHINGTON, 7 ago (Xinhua) — Un dividido tribunal federal de apelación estadounidense en Washington D. C. determinó hoy viernes que el proyecto del presidente Donald Trump para construir un nuevo salón de baile de grandes dimensiones con valor de 400 millones de dólares en la Casa Blanca es ilegal, pero dejó en suspensión la sentencia durante 14 días para permitir que la administración solicite una revisión del Tribunal Supremo.
“Cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario de la Casa Blanca y de su Residencia Ejecutiva. El presidente no tiene, ni puede reclamar, alguna autoridad constitucional sobre dicha propiedad, que está diseñada y recibe mantenimiento para el uso de todos los presidentes, actuales y futuros, y del pueblo estadounidense”, señala el veredicto, aprobado por 2 votos a 1 en el Tribunal de Apelación de Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia.
“No tenemos conocimiento de ningún caso en la historia de Estados Unidos en el que un presidente, de forma unilateral y utilizando fondos recaudados de forma privada, haya demolido partes sustanciales de la Casa Blanca, cuya construcción fue autorizada por el Congreso y pagada por los contribuyentes estadounidenses. Hasta ahora”, indica la resolución.
El veredicto, que dio la razón al Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, señaló que en tan sólo tres días en octubre de 2025, “sin llevar a cabo las consultas prometidas ni obtener el permiso del Congreso”, Trump demolió toda el Ala Este para construir un enorme salón de baile de 90.000 pies cuadrados (8.361 metros cuadrados) financiado con fondos privados y “sin supervisión del Congreso”.
El fallo añadió que “suspenderemos esta resolución durante catorce días para permitir a los demandados, si así lo desean, solicitar la revisión del Tribunal Supremo”.
La expansión del salón de baile en la Casa Blanca propuesta por Trump fue apoyada en principio por la Casa Blanca y muchos aliados en el Congreso, pero luego ha enfrentado el rechazo y las preocupaciones de varios republicanos en el Congreso.
A principios de junio, siete senadores republicanos se sumaron a los demócratas en la votación a favor de una enmienda que permita prohibir el financiamiento o la construcción del salón de baile sin autorización del Congreso.


